9 de febrero de 2011

No hay independencia posible sin un proyecto socialista

El proyecto reformista y soberanista que se está dando en el seno de la llamada izquierda abertzale me está dando mucho que pensar, y creo que gran parte de la militancia de la izquierda soberanista de otros países del Estado estará sumida en el mismo mar de dudas que el que escribe estas líneas. ¿Qué hacer cuando un referente de resistencia, dignidad y lucha tira la toalla y echa por tierra varias décadas de lucha?

El proyecto independentista liderado por Txelui Moreno, Rufi Etxeberria y toda esa gente, está mal catalogado. Buscan la creación de un estado para Euskal Herria, pero un estado en el seno de la Unión Europea capitalista. ¿Qué sentido tiene? Quiero decir, ¿aspiran de verdad a una Euskal Herria independiente dentro de un ente supranacional y supraestatal, cuya bandera es el anticomunismo y la opresión de los pueblos?

Un verdadero proyecto independentista, que busque la liberación de los pueblos, no puede admitir al mismo tiempo la existencia y la pertenencia a un organismo como la UE, porque lo único que conseguirá es cambiar de oligarquía y de clase opresora. ¿A dónde pretenden llegar con esta tendencia reformista? ¿A la socialdemocracia en la que tan bien se encuentran en el Sinn Féin? ¿O a pactar con el PSOE como hizo Esquerra Republicana de Catalunya?

La independencia real de un país, de un pueblo, solo es posible si a este proyecto de emancipación nacional va estrechamente ligado un programa de construcción del socialismo, y eso es algo que el grueso de la izquierda abertzale siempre ha tenido presente, hasta hace unos cuantos años. ¿Cuál es la solución para frenar esta corriente liquidacionista y de punto final? Me preocupo tanto por este tema, sencillamente porque otros movimientos de liberación nacional del Estado podrían predicar con el ejemplo, y eso si que sería un fracaso, debido a la "vasquitis" imperante en el seno de muchos de estos movimientos, el acatar sin cortapisas las decisiones de la izquierda soberanista vasca.

Aquí tenemos muy claro que la lucha independentista es una lucha socialista, no se concibe de otra manera. Pero si se pierde un referente, que lo ha sido durante muchos años, y quien más y quien menos ha vivido una etapa más o menos "vasquítica", mucha gente podría verse desmoralizada e incluso empujada a organizaciones exclusivamente nacionalistas, lejos de cualquier proyecto soberanista mínimamente decente.

Por eso, en Andalucía debe primar un espíritu de lucha, como el que, afortunadamente, impera en la base de las organizaciones que conforman la izquierda soberanista andaluza, y así debe de continuar. No debemos dejarnos influenciar por lo que la gente del norte intenta hacer, debemos tener claro que las realidades de Andalucía y Euskal Herria son bien distintas. Pero aun así, debemos mantenernos impasibles ante cualquier tipo de reformismo derrotista, plantarle cara al Estado y a sus cuerpos represivos y ser fuertes, sin claudicar.

La lucha es el único camino, ahora más que nunca debemos tenerlo claro.


¡Viva Andalucía libre y socialista!
¡Independencia y socialismo para todos los pueblos oprimidos!
¡Proletarios de todos los países, uníos!

Nacho F.

8 de febrero de 2011

¿Sortu? ¿En serio?

El lunes vi la declaración de Rufi Etxeberria presentando la nueva marca de la socialdemocracia de la izquierda abertzale, y no sabía si estaba viendo un mitin de Euskadiko Ezkerra o qué. ¿Qué esta pasando en la izquierda soberanista de Euskal Herria? Una propuesta independentista, sí, lo es en toda regla, ¿pero y el socialismo dónde está? Ni si quiera lo mencionan en la declaración fundacional de este nuevo partido, Sortu.

Rufi Exteberria e Iñigo Iruin poco antes de presentar Sortu

Está pasando exactamente lo mismo que ocurrió con el Sinn Féin en Irlanda. Una corriente política con una trayectoria de lucha envidiable, y lo están echando todo por la borda. Se están bajando los pantalones y escuchando antes al Gobierno español que a su propia militancia, ¿y para qué? Para que la clase política, vanguardia del españolismo, no les den ni una triste palmadita política en la espalda. Esto puede acabar muy mal, y huele a escisión a kilómetros.

En Irlanda, el IRA Provisional dejó las armas en 2005. Y aun hoy existen grupos coherentes y decentes como éirígí, el Sinn Féin Republicano o la Republican Network for Unity (RNU). ¿Tendremos que esperar a que ETA deje las armas para que vuelvan a surgir grupos combativos y decididos a luchar por la independencia y el socialismo?

Yo, desde luego, siempre tomé como referencia la lucha política del pueblo vasco durante todos estos años, y ver como ahora Rufi, Txelui y su camarilla echan por tierra todos los años de lucha por una Euskal Herria digna, libre y socialista de gentes como Argala, Josu Muguruza, Santi Brouard o Jon Idigoras me produce, cuanto menos, un sentimiento de decepción bastante grande. A mí, en el papel de Rufi, me bastaría solo con leer las declaraciones del portavoz del nuevo engendro ultraderechista Voces contra el Terrorismo (VCT) para echarlo todo para atrás y dejar de un lado el reformismo este en el que, al parecer, tan cómodos se encuentran.

Y cuidado, yo soy el primero que quiere que haya paz en Euskal Herria y en todos los pueblos de la Tierra, ¿qué clase de comunista sería si quisiese lo contrario? Pero llegados a este punto hay que formularse una pregunta, ¿paz a qué precio? ¿Independencia a qué precio?

La independencia solo es posible mediante una lucha socialista, revolucionaria y de clase. Y si no, ahí tenéis el PNV, majos.

Veremos a ver cómo acaba esto. Miedo me da. Y me guardo muchas cosas que quiero decir porque no quiero perjudicar a nadie con mis palabras.

Nacho F.

Concentración en solidaridad con los pueblos árabes


5 de febrero de 2011

Los Maquis: la guerrilla de la dignidad



"Los Maquis: la guerrilla de la dignidad" es un trabajo que nos llega desde el blog camarada Cincuenta y Tres Días, realizado por el camarada Litos. Consta de 38 páginas, y en él se realiza un estudio sobre la guerrilla antifranquista que tuvo lugar en gran parte del Estado Español, por la libertad y contra el fascismo. Aquí os dejamos un enlace para que podáis descargarlo.

4 de febrero de 2011

James Connolly ya advirtió a la izquierda abertzale del siglo XXI



"Si mañana echáis al ejército inglés e izáis la bandera verde sobre el Castillo de Dublín, a menos que emprendáis la organización de una república socialista todos vuestros esfuerzos habrán sido en vano. Inglaterra todavía os dominará. Lo hará a través de sus capitalistas, de sus terratenientes, a través de todo el conjunto de instituciones comerciales e individuales que ha implantado en este país y que están regadas con las lágrimas de nuestras madres y la sangre de nuestros mártires. Inglaterra os dominará hasta llevaros a la ruina, incluso mientras vuestros labios ofrezcan un homenaje hipócrita al santuario de esa Libertad cuya causa traicionasteis.

Nacionalismo sin socialismo —sin una reorganización de la sociedad bajo una base de una forma más amplia y desarrollada de esa propiedad común que fue la base de la estructura social de la Antigua Erin— no es más que cobardía nacional."

James Connolly, patriota y revolucionario irlandés en Socialismo y Nacionalismo (1897)

Ya que tanto le gusta a la vertiente reformista y liquidacionista de la izquierda abertzale contemporánea mirar para el norte, que miren. Pero que miren de verdad, que miren a los revolucionarios de verdad que desde el primer momento advertían que mediante migajas no se puede construir una liberación nacional, y mucho menos si esta ha de ser de carácter socialista. La estrategia de las migajas en forma de autonomía y demás limosnas sólo tiene dos posibilidades: una, la posibilidad de la perpetución de la nación opresora en la oprimida, que aunque ésta contará con algún caprichito seguirá subyugada por la opresión invasora. Otra, la posibilidad de una cierta autonomía e independencia que consistiría en la de cambiar un opresor por otro, en el caso vasco consistiría en cambiar la oligarquía española por la vasca. Pero... ¿acaso es mejor la oligarquía vasca que la española? ¿Acaso la burguesía de un país es mejor que la de otra? ¿Acaso un revolucionario se conforma con el cambio de amo... o acaso un revolucionario verdadero no lucha con todas las consecuencias por la liberación total del pueblo y su correspondiente emancipación?

Ahora, tras lanzar la pullita hacia la política, que yo creo errónea, del sector reformista y liquidacionista de la izquierda abertzale, me veo en la obligación de volver a aclarar que he apoyado, apoyo y apoyaré al pueblo vasco, aunque me siga acarreando problemas, hasta su lucha total por su liberación. Simplemente creo que el reformismo nunca jamás en la historia, desde que el mundo es mundo y se divide en clases opresoras y oprimidas, ha sido capaz de hacer una revolución, mucho menos una revolución como la que nosotros queremos. Establecer dogmáticamente un camino sin dar oportunidad al debate es un error muy grave, y esto es algo que se está haciendo en prácticamente todos los medios importantes de contrainformación. 

Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos.

Por Litos, del blog "Cincuenta y Tres Días"

3 de febrero de 2011

La memoria histórica del PT. Carta abierta a sus antiguos militantes (Isidoro Moreno)

"La memoria histórica del PT. Carta abierta a los antiguos militantes" es una carta que escribió Isidoro Moreno Navarro, Catedrático de Antropología y antiguo secretario general del Partido del Trabajo de Andalucía (PTA) con motivo de la reunión de antiguos militantes del PTE el pasado septiembre de 2007 en el Casino de la Exposición en Sevilla. Aunque han pasado ya algunos meses, su interés en estos tiempos de recuperar unas historias y borrar otras -y más ahora que se aproximan elecciones- hace que no pierda actualidad:

Carné de militante del PTA, cortesía de "Universo Andalucista"

"Construir la verdadera historia de la Transición, no escrita o falseada en muchos de sus aspectos, es, sin duda, necesario. Y uno de los más importantes déficits es la atención al papel desempeñado por las organizaciones políticas de la entonces llamada “izquierda revolucionaria”, que desaparecieron casi en su totalidad tras aquel periodo. La más influyente de ellas en Andalucía fue el Partido del Trabajo (PT), que llegó a ser mayoritario en varias comarcas, especialmente en pueblos jornaleros –en los que contribuyó a la fundación del SOC-, en ciertos núcleos obreros y entre los estudiantes de no pocas facultades universitarias. De aquí que en las primeras elecciones municipales democráticas, en 1979, consiguiera casi doscientos concejales, un diputado provincial y una veintena de alcaldías en lugares tan significativos como Motril, Puerto Real, Estepona, Baena, Posadas y Lebrija, entre otros. Aquel partido tuvo sus luces y también sus sombras. Quienes estuvimos en él pensamos que predominaron las primeras sobre las segundas, sobre todo por la capacidad de sacrificio de la mayoría de los militantes, que se exponían a ser detenidos en alguna de las frecuentes “caídas” y a perder sus trabajos o no concluir sus estudios; todo ello para intentar hacer posible el sueño de una sociedad más justa e igualitaria. Incluso, algunos dejaron la vida en el empeño, como el joven Javier Verdejo, asesinado en Almería cuando escribía en una pared “Pan, Trabajo y Libertad”. El objetivo inmediato era, sin duda, conseguir el fin del franquismo y de ahí que su estrategia pasara por la construcción de frentes, no sólo políticos sino también sociales, que forzaran la instauración de la democracia política. Además, el papel del PTA (la federación andaluza del PTE) fue muy importante en las movilizaciones del 4 de diciembre de 1977 y en torno al referéndum del 28 de febrero de 1980, imbricando la autonomía con la reforma agraria y otras reivindicaciones sociales. Incluso, fue la primera organización que definió a Andalucía como nacionalidad. Entre las sombras, quizá las dos mayores fueran el autoritarismo, a veces casi estalinista, del aparato –que, sobre todo a partir de la legalización, fue un obstáculo formidable para la democracia interna-, y la tendencia a confundir los deseos con la realidad de quienes, primero, tuvieron que vivir en la clandestinidad y, luego, conformaron el núcleo de “liberados”. No es posible hacer aquí siquiera una síntesis de las causas de la desaparición del partido. Baste decir que no fue un final pacífico ni hubo la lealtad necesaria en la confrontación de ideas. Tras dos elecciones generales sin conseguir parlamentarios –aunque en la primera el partido no pudo presentarse como tal sino como “Frente Democrático de Izquierda”, por no estar aun legalizado- la unificación oportunista con la ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores) para constituir el “Partido de los Trabajadores” fue una verdadera estafa para los militantes de ambas organizaciones, ya que las dos cúpulas en realidad no se fusionaron sino que, con muy pocas excepciones dentro de ellas, intentaron dominar a la otra, dedicándose a bloquear toda iniciativa de la “contraria” con la consiguiente paralización del conjunto. 

En esa situación, la propuesta, fuera de los cauces orgánicos, por parte de los máximos dirigentes del antiguo Partido del Trabajo para convertir a la organización en una especie de Partido Radical Italiano, desencadenó la crisis, ya que suponía un cambio ideológico y de práctica política total y se hacía con una llamada explícita a “subvertir el partido”. El núcleo duro del aparato del antiguo PT se lanzó a esa labor sin dar tiempo a la discusión política y en la confrontación que tuvo lugar –incomprensible entonces para la mayoría de los militantes y nunca explicada después-, el partido saltó en pedazos. En Andalucía, en concreto, la organización más importante surgida en ese contexto fue el PAU-PTA, como partido andaluz nacionalista de izquierda, que no pudo mantenerse mucho tiempo. Ahora, más de veinticinco años después de todo aquello, ha surgido la iniciativa de recordar, homenajear o celebrar a aquel partido, el Partido del Trabajo (parece que sólo hasta la supuesta “unificación”), con un llamamiento a reunir documentación, una exposición y, lo que sería el acto central, una cena-fiesta en Sevilla; tras haberse celebrado otras en Madrid y Barcelona hace dos años.

Pienso que para el objetivo, que creo positivo, de garantizar la memoria del partido –en realidad, debería ser construir su historia, que no está escrita y que corre el riesgo de ser falseada- habría sido más adecuado organizar unas Jornadas de encuentro y debate en lugar de una cena-fiesta, que evoca irremediablemente las reuniones de antiguos alumnos de colegio o de compañeros de “mili” en las que todo se idealiza, haciendo que la nostalgia de la juventud domine a la memoria de los hechos. Y no creo que sea buscarle tres pies al gato considerar que, con independencia de las intenciones de los promotores, existen dos riesgos importantes en esta forma de activación del recuerdo. El primero, es que algunos de quienes militaron en el PT y desde hace ya muchos años se instalaron en puestos políticos o sociales perfectamente integrados en el sistema pretendan legitimar toda su trayectoria mediante la activación selectiva de una memoria con la que mostrar que alguna vez fueron rojos, lo que les daría certificado de progresismo. El segundo, es que se utilice la memoria sentimental de muchos antiguos “peteros” para que el poder político establecido en Andalucía intente aparecer como cercano, entonces y ahora, a una ideología de izquierda radical, cara a un sector del electorado cuando se acercan otra vez elecciones. Pero, incluso si los anteriores riesgos no existieran, me temo que el encuentro de comensales podría escenificar la manida (y reaccionaria) frase de que “quien no fue revolucionario a los veinte años es que nunca fue joven y quien lo sigue siendo a los cuarenta es que no ha llegado a ser maduro”.

A este respecto, algunos, que ya hemos pasado los sesenta, como seguimos sintiéndonos disidentes frente al sistema –que es hoy más cruel, por más desigualitario; y más alienante, por más embaucador, que hace tres décadas- y creemos que continúa habiendo causas en las que es necesario estar implicados, no vamos a acudir a esa cena. Y en relación al pasado, es preciso asumirlo mostrándolo tal cual fue, con sus luces y sus sombras, sus logros y sus miserias, pero sin quedar prisioneros de él por la nostalgia ni, menos, usarlo para pretender que justifique el presente. En cualquier caso, yo pediría que el recuerdo de compañeros ejemplares que ya no están entre nosotros y, por tanto, no pueden darnos su análisis sobre todo esto, como Tomás Iglesias o Alfonso Sánchez, y los sentimientos de muchos luchadores por la democracia que militaron en el partido no se usen para fines personales o en beneficio de estrategias de organizaciones políticas. Si se evita esto, sólo tengo que desear buen provecho a los que sí cenarán en el sevillano Casino de la Exposición, gentilmente cedido, parece que sin contrapartidas (¡qué generosidad!), por el alcalde Monteseirín. Y desear, también, que el recuerdo de entonces no desemboque en autocomplacencia sino en la activación los tan necesarios compromisos actuales en la dudosa democracia en la que vivimos."
 
Isidoro Moreno Navarro,
Catedrático de Antropología y ex-secretario general del PTA.

Escisiones (Punto y Hora de Euskal Herria, 1984)

Fuente: "Punto y Hora de Euskal Herria" y "Euskal Herria Sozialista"
Año: 1984

Las operaciones policiales que tuvieron lugar contra el aparato de ETA denominado «del interior» en 1969, darían lugar a un posterior análisis de la lucha llevada a cabo por parte de la organización a partir de la V Asamblea. La casi totalidad de la dirección se encontraba en prisión, por lo que hubo de renovarse la estructura de la organización. Incluso los pocos militantes que tuvieron la suerte de librarse de la cárcel y que sustituían a los detenidos, como Patxo Unzueta, conocido en la época como «el Catalán», tuvieron que exiliarse. Así, desde el exterior comienza a gestarse lo que posteriormente daría lugar a la VI Asamblea de la organización ETA.

La Asamblea quedaría programada para los días estivales de 1970. Ya en las fechas previas a la cumbre las discrepancias se hacían sentir, particularmente entre sectores políticos, encabezados por «el Catalán» y del Frente Militar dirigidos por Juan José Etxabe. De nuevo, a la hora de valorar el movimiento obrero, al igual que sucediera en la V Asamblea, se transparentaban los análisis a partir de interpretaciones mecánicas del marxismo-leninismo. Los nuevos «liquis», mayoritariamente trotskistas, tuvieron serias divergencias con los militares de la Organización que defendían los presupuestos de la última Asamblea de ETA. La falta de conexiones entre el aparato del exterior con el interior hizo que militantes legales de Euskadi Sur, pertenecientes al Frente Cultural y Obrero se posicionaran en principio junto a los denominados «españolistas» de la  VI. No en vano y en base a potenciar su tendencia, los miembros de la Dirección partidarios de una estrategia estatal en sus misivas destinadas tanto a la militancia de Euskadi Sur, como a las cárceles, caricaturizaban a los dirigentes del Frente Militar, criticando su exceso de militarismo, así como la no observancia de la lucha de clases.

De ahí la escisión, segunda en la historia de ETA. A partir de ese instante, Txillardegi, máximo exponente de los socialistas humanistas de la V, se reintegra en ETA para llevar a cabo el asesoramiento ideológico de los militares. Sin embargo, en la medida que ETA va haciéndose con el aparato y nuevos militantes lograban impulsar los diferentes frentes, los ideólogos antimarxistas deciden abandonar en silencio. Antes de retirarse de forma definitiva de la organización armada, conversan en el verano del 72 con militantes de ETA procedentes de la escisión de EGI (juventudes del PNV), aduciendo que no tenían cabida en la organización, máxime observando el posicionamiento marxista-leninista de la mayoría de los encausados en el Proceso de Burgos en su crítica hacia los disidentes de la «VI Asamblea», recogido en el «Zutik». 

En el verano del 74 surge una nueva escisión. Una parte de la militancia, al frente de la cual se encuentran ex-activistas de EGI-Batasuna, cuyo principal cabeza es Iñaki Mujika Arregi, «Ezkerra» y Eduardo Moreno Bergaretxe «Pertur» , miembros del Biltzar Ttipia, es partidaria de adecuar una estructura político-militar a la organización. El otro sector, mayoritariamente del Frente Militar, considera que los diferentes aparatos (cultural y obrero) deben ser separados de la estructura de ETA ante la represión de los últimos momentos del franquismo. Al tiempo, propugnan la creación de organizaciones y organismos de masas a partir de ETA, considerando que tras el desdoblamiento, éstas deben dar respuestas puntuales junto al pueblo en los momentos cruciales que se avecinan. Entre los líderes que defendieran la línea mili en ese momento histórico para la estrategia de ETA, sobresale José Miguel Beñarán «Argala», cerebro de la ejecución de Carrero Blanco.

2 de febrero de 2011

Los comunistas debemos estar con nuestros MLN


Es labor principal de los comunistas mantenerse fieles y reforzar hasta la victoria a los Movimientos de Liberación Nacional, aun más cuando estos están en un estado casi embrionario como es el caso de Asturies.

Advierte Marx en el Manifiesto Comunista, capítulo IV ("La actitud de los comunistas entre los diferentes partidos de oposición"), cómo los socialistas de esta tendencia están agrupados, en el caso de Polonia (en ese momento, en lucha por su independencia), dentro de las organizaciones nacionalistas, y como eso era positivo de la actitud revolucionaria de este proceso.

Vladimir Lenin va un paso adelante y critica la actitud de muchos comunistas contrarios a los MLN: "El error de la izquierda centralista reside en que, por miedo a hacerle el juego al nacionalismo burgués de las naciones oprimidas, benefició no solo al propio nacionalismo burgués, sino también al nacionalismo ultra-reaccionario de la nación opresora".

También Víctor Afanasiev, en su obra "Fundamentos del Socialismo Científico", en el capítulo referente a la cuestión nacional dentro del leninismo, afirma que los comunistas deben, no solo apoyar a los movimientos independentistas nacionalmente, sino buscar la solidaridad internacional (llevada por la URSS en ese momento), además de concienciar a los obreros para que acaben con todo resto de capitalismo (en ese caso neocolonialismo de la metrópoli, en el nuestro, dependencia económica post-soberanía respecto a España, a la Unión Europea o a cualquier elemento imperialista del capitalismo burgués).

Por eso es que nosotros, los comunistas asturianos, hemos de buscar los elementos contradictorios de las cadenas que nos agarran al Estado Español y, una vez entendíó el grave perjuicio que le provoca a Asturies el permanecer bajo la mano de la asfixiante estructura política hispánica, apoyar sin ninguna clase de contemplaciones la construcción de un verdadero movimiento de liberación nacional para Asturies en compañía de los que entran con los que ya estábamos en ello. Separado, el movimiento marxista, da imagen de pequeño y marginal, pero junto no pude hacer más que crecer.

¡República Asturiana, Socialista y Soberana!
¡Asturies Comunista!



FUENTE: Blog "Andecha Obrera"

1 de febrero de 2011

Declaración pública de los 17 represaliados en Granada el pasado 2 de enero


El pasado 2 de enero, un grupo de granadinos y vecinos de otros puntos de Andalucía nos dimos cita en la Plaza del Carmen para manifestar nuestra disconformidad con la celebración de la conquista de Granada como festividad local. Desde muy diversas opciones políticas, todos rechazamos esta celebración por su carácter racista, franquista, militarista, españolista y por suponer la celebración de un genocidio. Todo ello enmarcado en el ejercicio legítimo de nuestro derecho a expresarnos libremente. Semanas después nos enteramos, a través de la prensa, que 17 de los asistentes iban a ser multados por hacer uso de su libertad para discrepar. En estos días hemos ido recibiendo las notificaciones de dichas multas emitidas desde la Subdelegación de Gobierno en nuestros domicilios. Ante esta situación queremos manifestar:
Que, al margen de lo que ocurra con estas sanciones administrativas, en cuyo recurso ya estamos trabajando, nos resulta incomprensible que la polémica en torno a la Toma, avivada en las dos últimas ediciones, se presente en algunos medios como una disputa entre “ultras” de distinto signo, ignorando las razones y argumentos que aquí entran en disputa. Parece que lo único por lo que habrían de preocuparse los granadinos era poder volver a tener una Toma “sin incidentes”, entendiendo por “incidentes” el cruce de consignas pro y anti-Toma y algún que otro insulto de uno a otro lado de la plaza, que, sin duda, afea la ceremonia institucional. Pero no ha habido tanto alboroto mediático cuando durante todos estos años los grupos neofascistas y neonazis gritaban sus consignas y exhibían sin pudor su simbología racista y xenófoba a las puertas del ayuntamiento de esta ciudad.
Que lo ocurrido con las multas viola nuestros derechos elementales, en concreto el derecho a la libertad de expresión. Como manifiestan las notificaciones expedidas por la subdelegación de gobierno, hemos sido multados por participar en los actos de protesta contra la celebración “provocando con su comportamiento reacciones en los grupos contrarios de ideología que se encontraban en la misma plaza”. Esos “grupos contrarios de ideología” a los que alude la denuncia eran, ni más ni menos, que grupos neonazis y neofascistas, que como todos los años acudieron a la Plaza del Carmen a gritar sus consignas racistas y xenófobas (este año incluso portaban una pancarta en la que rezaba “POR UNA NUEVA RECONQUISTA”).
Que todos estos años, en los que cualquiera que se haya acercado a la Plaza del Carmen el 2 de enero habrá tenido constancia de que en lo que allí acontecía había, cuando menos, indicios de que se estuviera promoviendo el odio racista y xenófobo, no se ha tomado ninguna medida legal ni política para impedirlos. Tales actos están tipificados como delito en el Código Penal, concretamente en el artículo 150. ¿Dónde queda la responsabilidad del Subdelegado del Gobierno y del Fiscal Superior de Andalucía?
Que la respuesta del Subdelegado del Gobierno en Granada ante las protestas legítimas de un grupo de granadinos contra una fiesta que fue instaurada por el franquismo, evidencia que los procedimientos abiertos contra los 17 compañeros antifascistas son parte de un proceso de represión y persecución política dirigida, en particular, contra el movimiento político de protesta que pide el fin de una celebración xenófoba y militarista que se realiza en nombre de todos los granadinos y en general, contra toda la disidencia política que en la ciudad lucha por la justicia social. Una prueba más de ello es que el pasado 2 de enero, a un compañero le fue literalmente “quitada” por la Policía Nacional, sin más justificación formal ni de ningún tipo, una pancarta en la que rezaba: “NO AL RACISMO, NO AL FASCISMO, NO A LA TOMA”.
Que hemos sido informados en primera instancia por la prensa de que 17 de los asistentes a la protesta serían multados. Antes incluso de que llegara notificación alguna de la Subdelegación de Gobierno a nuestros domicilios, generando una situación de indefensión y amedentrando a todos los opositores a esta celebración.
Que ha habido asistentes a la protesta que han sido multados sin ni siquiera haber sido identificados en el acto. Lo cual podría hacer pensar en la existencia de una “lista negra” de granadinos por su tendencia política o ideológica que estaría en manos de las instancias cuyo cometido es establecer estas sanciones.
Que el proceder represivo de la Subdelegación del Gobierno no es un hecho aislado en Granada. Durante los últimos meses observamos como todo aquel que se opone a los planes del régimen, ya sean los afectados por el trasvase del río Castril, los vecinos de la Casa del Aire o los disidentes del 2 de enero, son sometidos a multas injustificadas e injustificables.
Asimismo, queremos convocar a los medios de comunicación y a los vecinos de Granada en general, a la rueda de prensa que darán los 17 represaliados el próximo jueves 3 de febrero, a las 11 horas, en la sala de reuniones de la Facultad de Trabajo Social (C/ Rector López Argüeta s/n).
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...